Mitos alimentarios: ¿Un vino reserva es siempre mejor que un vino joven o crianza?

Mitos alimentarios: ¿Un vino reserva es siempre mejor que un vino joven o crianza? - Vera Terra

En el mundo del vino hay vocabulario que a veces interpretamos de forma errónea o no del todo correcta. Todos sabemos o hemos oído hablar de los vinos jóvenes, crianza, reserva o gran reserva. Y tendemos a pensar que la calidad del vino va ligada a cada una de estas categorías, cuando simplemente cada una de ellas nos está dando la información del tiempo de envejecimiento o paso por barrica de un vino.

Entonces, ¿De qué depende la calidad de un vino?

La calidad de un vino depende de varios factores, un buen vino se comienza a pensar desde la viña. No sirve cualquier viña para hacer un reserva de máxima calidad y sin embargo esa viña puede dar un joven o crianza top. De ahí la importancia de tener un buen enólogo que conozca la bodega y sus viñas, digamos que es la persona sobre la que recae casi todo el peso para que la bodega al final produzca un buen vino.

Pero si el vino reserva es más caro, debe ser mejor ¿no?

Depende… Un reserva o gran reserva tiene un coste de producción más alto que uno joven o crianza. Por supuesto esto repercute en el precio, pero no necesariamente en su calidad o sabor. Cómo hemos visto antes, el enólogo es el encargado de que un vino quede afinado, y a veces esa afinación perfecta para ese caldo, es que pase sólo por un proceso de crianza en lugar de por uno de reserva. Tenemos que saber que un vino está pensado para expresar unos determinados sabores y olores, y que éste sea joven o crianza no quiere decir que detrás no haya un cuidado trabajo buscando esos matices. Por norma general los vinos jóvenes y crianza transmiten más modernidad y frescura frente a los reserva, que se presentan más especiados, complejos y tradicionales. Aquí también van a entrar en juego nuestros gustos personales.

La regulación de la denominación de origen determina unas normas que a veces van en contra de la innovación

Cuando hay un consejo regulador de una D.O. con unas normas estrictas, los vinos pasan todos por los mismos procesos para obtener la D.O. Esto es bueno porque crea un estándar de calidad pero a su vez limita mucho a las bodegas para innovar en sus vinos. En mi última visita a La Rioja, en una bodega nos explicaban esto, y por eso a veces cuando tienen un vino que por tiempo de envejecimiento podría ser un crianza o incluso un reserva pero para obtener esa categoría, necesariamente debe haber pasado por una barrica de 225l de capacidad y el enólogo considera que debe pasar por otra de mayor capacidad porque ese vino va a afinar mejor. Ellos renuncian a la D.O. y los catalogan como Vinos de la Tierra o de Mesa, lo que les permite mucha más flexibilidad, en pro del vino. Esto da lugar a que podamos encontrar vinos sin D.O. muy buenos e innovadores que no vas a poder encontrar en cualquier sitio debido a su exclusividad.

Conclusión

Ya hemos visto que el hecho de que un vino esté más bueno que otro, no depende directamente de su clasificación por tiempo de envejecimiento. Un vino bien hecho siempre estará pensado y afinado para su categoría. Es hora de borrar nuestros prejuicios y empezar a disfrutar del vino por lo que nos hace sentir y no por la percepción que nos da de él un adjetivo.

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